
Volví a caer en ese círculo vicioso del que nunca se puede salir. Ese que se crea cuando estás triste y te pones música depresiva que te hace sentir aun peor pero no puedes parar de escucharla por que al mismo tiempo escuchar algo te calma… Era mi tercer día de insomnio, y los ojos hinchados de tanto desperdiciar lágrimas me hacían parecer una de esas máscaras grotescas de carnaval. Esta vez el golpe había sido fuerte y me lo habías pegado sin previo aviso, esta vez no parecía haber salida en el círculo…esta vez, iba a ser la última.
mmm...hay que tener cuidado con eso de salirse de los círculos...!
ResponderEliminaruuuoohhh pues realmente, todo un placer que se me siga leyendo desde aí, desde Francia, disfruta de la aventura y espero que todo vaya genial!:)
muah